Buenos Aires, martes 26 de septiembre de 2017

A los miembros de la comunidad del Colegio Nacional de Buenos Aires

En esta oportunidad, me comunico con ustedes para expresar las razones que nos llevan a tomar la decisión sobre las inasistencias producto de la ¨toma¨.

En primer lugar, debemos dejar en claro que rechazamos la ¨toma¨ como herramienta de protesta y que bajo ningún concepto la justificamos. Entendemos que la última en particular, adoptada por el claustro estudiantil, afectó muy seriamente el desempeño colegial de la totalidad del estudiantado al impedir el cierre regular del segundo trimestre como estaba previsto. Lamentablemente, esto podría verse reflejado en la cantidad de exámenes a rendirse de nuestros alumnos en las mesas de diciembre.

En segundo lugar, consideramos indispensable describir con claridad lo actuado por el equipo de conducción durante estas últimas tres semanas.

Desde que comenzó la ¨toma¨ el día jueves 8 de septiembre, hemos mantenido el diálogo continuamente con la conducción del CENBA. La madrugada del viernes 9 hemos pasado la noche dentro del edificio intentando preservar la integridad de los adolescentes que en éste se encontraban. Ese mismo viernes, luego de tomar conocimiento acerca de la ocurrencia de distintas situaciones de gravedad, les comunicamos nuestra preocupación a los miembros de la conducción del CENBA y, ante su negativa de deponer la medida, nos retiramos.

El sábado, luego de conocerse una serie de videos donde alumnos caminaban por terrazas y cornisas del Colegio, el Regente General y el Director de Extensión y Bienestar Estudiantil fueron al Colegio y -previa aprobación de la asamblea-manifestaron a todos los alumnos presentes nuestra preocupación sobre el riesgo y peligro por los que los alumnos podrían pasar. Luego dialogaron con miembros de la conducción de la ¨toma¨, quienes se comprometieron a levantar la medida el día domingo, acuerdo que no fue respetado.

El día martes, después de mantener el día anterior una reunión con el Rector de la Universidad, el Secretario de Escuelas Medias y el Rector del Pellegrini, mantuvimos un nuevo encuentro con la conducción del CENBA para informar la decisión adoptada en dicha reunión y que luego fue comunicada por carta conjunta de ambos rectores a las comunidades educativas.

El miércoles -primer día de cómputo de inasistencias por la ¨toma¨-, la mesa directiva nos solicitó una reunión y en ella sus integrantes expresaron cuáles eran sus necesidades (incluido el no cómputo de inasistencias), para retomar las clases el viernes por la mañana. Les señalamos la necesidad de que la medida fuera levantada el jueves por la tarde, toda vez que al día siguiente se realizaría la marcha por La noche de los lápices y el turno vespertino no tendría clases. Los representantes estudiantiles manifestaron su voluntad de acceder a levantar la medida. Luego de esa reunión me comuniqué con el Rector de la Universidad para analizar la posibilidad de dejar sin efecto lo decidido el día anterior y resolvimos juntos que si los alumnos cumplían con su palabra no se computaría inasistencia alguna. El día jueves les informamos que aceptábamos lo solicitado y que por ende no se computaría inasistencia. Nuevamente, los representantes de la mesa directiva no cumplieron con el compromiso adoptado.

El viernes resolvieron levantar la ¨toma¨ y realizar asambleas el día lunes a contraturno, aún sabiendo que no participaría la totalidad de los alumnos de cada turno, sino sólo los que quisieran o pudieran hacerlo. Volvieron entonces a decidir la ¨toma¨ del Colegio.

Al llegar la noche nos enteramos de que dentro del edificio había 15 alumnos, 14 de los cuales afirmaban no estar de acuerdo con la medida. El Regente General se comunicó con ellos para que consideraran la posibilidad de revertir la decisión porque esa cantidad de estudiantes daba cuenta de la falta de legitimidad de la medida. Su respuesta fue que seguirían adelante con ella.

El martes y miércoles siguientes volvimos a dialogar para intentar hacerlos reflexionar sobre el perjuicio de continuar la ¨toma¨ y advertir que se seguían acumulando faltas. Recién el día jueves decidieron -con una participación del 20 por ciento del alumnado- levantar la ¨toma¨.

A pesar de estos hechos y considerando que es imprescindible resguardar el derecho a la educación de la totalidad de nuestros estudiantes, hemos decidido no computar las inasistencias en cuestión.

A fin de morigerar el efecto de la pérdida de días de clases y la discontinuidad del proceso de aprendizaje, hemos resuelto recuperar las 8 jornadas que duró la ¨toma¨, de modo que la finalización de clases obligatorias sea el 7 de diciembre. Esto no altera el cronograma de mesas examinadoras de diciembre.

Adicionalmente, y en virtud de tratar algunas de la cuestiones que fueran temas del reclamo, cada curso tendrá la obligación de asistir un sábado para participar de una jornada destinada al trabajo con la ESI, o la Reforma de la ´Secundaria del Futuro¨, o el marco legal de la ¨toma¨ como medida de acción directa.

Atte.,

Gustavo Zorzoli

Rector