Buenos Aires, lunes 20 de febrero de 2017

A los miembros de la comunidad del Colegio Nacional de Buenos Aires
Es muy grato comunicarme con todos ustedes para ponerlos al tanto de una transformación que reemplaza -a partir de este año- la estructura rígida que organizaba el cursado de nuestros alumnos.

Como todos saben hasta ahora cada una de las 75 divisiones del Colegio (además de las de sexto año) tenía asignada un aula fija en un claustro determinado. Como la mitad de las materias se dictan en Gabinetes y Laboratorios (Física, Biología, Química, Historia del Arte, Plástica, Informática, Ed. Física y parcialmente Música y Geografía) los estudiantes se trasladaban y dejaban vacías las aulas, con una capacidad ociosa del 40%.

Asignar un aula a cada curso hace que el Colegio no pueda crecer, a pesar de que a lo largo del día muchos de sus espacios se encuentren disponibles.

Después de analizar la situación, hacer consultas y realizar ensayos de factibilidad, hemos resuelto que a partir de este año las aulas sean asignadas a los Departamentos Pedagógicos que no contaban con áreas de uso exclusivo. De este modo, el claustro de planta baja Moreno será el de Matemática, el claustro de planta baja Alsina el de Castellano y Literatura, el claustro central de Latín, las aulas del primer piso Alsina serán para Historia y Geografía, un aula del Subsuelo para Música y otra para Historia del Arte, las aulas del segundo piso para Filosofía, Psicología, Derecho y Economía; y las aulas del tercer piso corresponderán a los idiomas.

Los estudiantes -de aquí en más- serán quienes circulen por las aulas con un esquema más parecido al universitario y los docentes podrán contar con espacios acondicionados y material especializado en que ejerzan la enseñanza.

Una de las primeras modificaciones es que cada departamento pedagógico propondrá si quiere cambiar el mobiliario de alguna de las aulas de uso exclusivo. Aclaro especialmente que en todos los claustros quedarán aulas de uso compartido con los tradicionales bancos fijos de madera.

La nueva disposición tiene como consecuencia necesaria el mejoramiento de las prácticas docentes, ya sea porque las aulas van a ser tematizadas, como porque se incorporan o facilitan otros modelos pedagógicos de trabajo áulico a partir de la disponibilidad de nuevas distribuciones de los espacios.

Por último, quisiera agregar que este cambio posibilitaría que el año próximo ingresen más alumnos a primer año, ya que parte del 40% del edificio no utilizado hasta el momento podría ser aprovechado. Más educación pública de excelencia para más adolescentes.

Atentamente,

Gustavo Zorzoli
Rector